¿Comer embutido es malo?

A menudo nos preguntamos si esta forma rápida de tomar carne procesada en meriendas y cenas, es cien por cien saludable. ¿Comer embutido es malo? ¿Qué riesgos puede haber para nuestra salud si tomamos embutido en exceso? El embutido puede ser una forma bastante barata de consumir productos cárnicos. La cuestión principal está en el tipo de carne que se ha utilizado para su elaboración.

Aunque se trata de un alimento muy cómodo de tomar, económico y con muchas opciones, es importante elegir bien. Entre otras cosas porque es bastante posible que la carne que se esté consumiendo sea de una calidad muy baja, inferior a otros productos cárnicos.

 

¿Qué riesgos tiene comer embutido todos los días?

La mayoría de los embutidos utilizan carne de cerdo entre sus ingredientes. Aunque se anuncien como de pavo o de pollo, es muy probable que haya algún porcentaje de cerdo en su elaboración. Además, para fabricar los embutidos se tritura los restos de carne que se desechan, despojos y restos de cortes que se van desechando en el proceso de elaboración de otros productos más cotizados, como el jamón, chuletas, filetes, etc.. Es el caso de chicharrones, mortadela, chopped, etc. Su contenido proteico es insuficiente y de una calidad muy baja.

kuvona || Shutterstock

Las grasas saturadas están presentes en estos productos, y son perjudiciales para nuestro organismo. Si consumimos estos embutidos en exceso podemos ir intoxicando nuestro organismo poco a poco, no sólo con esta grasa, sino también con otras sustancias nocivas que están en ellos. Este tipo de grasas saturadas irán incrementando el colesterol en nuestra sangre y aumentar el riesgo de sufrir problemas y patologías cardiovasculares.

Otra consecuencia de estas grasas es su difícil digestión, así como la acumulación de toxinas, que podrían derivar en enfermedades crónicas. Un consumo diario de estos embutidos nos predisponen a sufrir de obesidad.

Monkey Business Images || Shutterstock

Cuidado con los ingredientes de los embutidos

Es muy importante que analicemos bien la procedencia y el tipo de carne de los embutidos, antes de su consumo. Puestos a elegir, lo mejor es seleccionar embutidos de buena calidad, elaborados con carnes consideradas nobles. Entre ellos están los embutidos serranos, que nos aportan ácidos grasos saludables. Es el caso del jamón, elaborado en algunos casos a partir de carne de cerdos que han sido criados en libertad. Los embutidos que proceden de pechuga de pavo o de pollo también son una buena elección.

Carnes bajas en grasas

Los ingredientes para la elaboración de embutidos son triturados por maquinaria especializada y después mezclados con diferentes condimentos, como es el caso de azúcares, colorantes, condimentos, especias, conservantes, y otros ingredientes.

Jarabe de maíz con alto contenido en fructosa

Este componente, utilizado en más de la mitad de las salchichas que se venden en el mercado, puede contener un porcentaje de mercurio, especialmente dañino para nuestro organismo.

La sal

Se concentra en estos productos para conseguir un efecto final apetitoso y sabroso, sobrepasando la dosis recomendada en la mayoría de los casos. Este aporte de sal puede afectar nuestra salud cardiovascular y provocar retención de líquidos.

beneficios de la sal

Azúcares

El azúcar que se utiliza en la fabricación de embutidos tiene como finalidad compensar el elevado sabor de la sal, pero puede producir ácido láctico. Este ácido puede provocar que la sangre se caliente y afecte a nuestro sistema nervioso, afectando al páncreas y al hígado. Además, se desequilibra el porcentaje de los minerales de nuestro organismo.

Entre los azúcares más utilizados está la lactosa, dextrosa, glucosa, almidón y el mencionado jarabe de maíz.

almidon usos

norikko || Shutterstock

Ácidos y conservantes

Entre los conservantes artificiales más utilizados para elaborar embutidos está el nitrito de sodio, que favorece la textura de las salchichas, y que no contengan microbios. Sin embargo, el nitrito de sodio incrementa el riesgo de padecer diferentes tipos de cánceres, como es el de estómago.

Como hemos visto, es importante elegir bien el embutido que tomamos, su composición, procedencia, ingredientes, etc. Aunque tenemos que decantarnos por productos que procedan de carnes de calidad, como es el caso del jamón y los embutidos de pechuga de pavo, en cualquier caso no hay que abusar nunca de las proteínas procedentes de la carne, sobre todo de los embutidos.