Los mejores trucos para preparar cenas saludables a los niños

Cenas saludables para niños

A un adulto es fácil convencerlo para que cambie sus hábitos alimenticios e incorpore unas pautas alimentarias más saludables, pero a los niños no acaba de convencerles la comida sana. Los fritos, las hamburguesas, la pasta, el helado o el chocolate siempre aparecen entre sus comidas preferidas, donde los vegetales o el pescado brillan por su ausencia. Ya desde pequeños hay que inculcarles unos hábitos alimentarios sanos, así que vamos a ver las mejores cenas saludables para niños.

Cómo conseguir una cena saludable

El primer plato de la cena de los niños: ligero

Queremos algo ligero, y no hay nada como los platos de verduras para abrir la cena. Quizá no sea lo más atractivo para el niño, pero tenemos muchas alternativas más allá del triste y aburrido hervido de todos los días. Así, unas brochetas de verduras (calabacín, tomate, berenjena, pimientos, champiñones...) o una ensalada te permitirán combinar verduras en una presentación muy vistosa -todos sabemos que muchos niños comen con la vista-. Los purés o las tortillas de espinacas, alcachofa, berenjena, etc. también son alternativas interesantes.

¿Y el segundo?

Igual que con el primer plato, no debe ser excesivo; y hay que tener en cuenta qué hemos comido para no repetirnos. Hay que evitar los alimentos grasos, ya que las cenas demasiado calóricas les pueden impedir descansar bien. La pechuga de pollo o de pavo nunca falla, y a los niños les suelen gustar, igual que las hamburguesas caseras o las croquetas, ya sean de pollo o de pescado. También es recomendable darles pescado para cenar, aunque a veces nos las tendremos que ingeniar para que les gusten.



La guarnición puede ayudarnos a que se coman el pescado. Por ejemplo, las patatas -en puré o hervidas- o los champiñones fritos o a la plancha siempre ayudan a hacer más atractiva una cortada de merluza o de atún. Igual que antes decíamos que las hamburguesas mejor prepararlas nosotros mismos en casa, la pizza también debe ser casera. Es una buena forma de combinar verduras y carne, y podemos prepararlas con ellos para que se vayan iniciando en el mundo de la cocina.

Plato único para las cenas infantiles, ¿sí o no?

Ya hemos dicho que la cena de los niños debe ser ligera, y aunque no pueden faltar los nutrientes necesarios para el niño la podemos reducir a un solo plato. Eso sí, debe combinar una gran variedad de alimentos, en especial los ricos en proteínas (carne, pescado) con las verduras, que harán de guarnición. Al puré de patatas o los champiñones fritos que decíamos antes les podemos añadir otras verduras a la plancha, las minibrochetas de las que antes hablábamos o incluso los tomates o champiñones rellenos.

Para acabar, un postre perfecto y saludable para niños

Y llegamos al momento preferido de los niños -y de los no tan niños-, el postre. Llegados a este punto no vamos a cambiar nuestra filosofía sobre la alimentación de los niños así que seguiremos optando por algo ligero y nada graso. Dejando a un lado el chocolate y los dulces, la fruta natural es el mejor postre -nunca está de más preparar una macedonia para alcanzar las cinco piezas diarias-, y siempre se puede añadir un lácteo como el yogur. No deberíamos excedernos con los postres muy grasos ni con los dulces en la cena, aunque de vez en cuando podamos hacer una excepción.

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Todos sabemos que el desayuno de los niños es la comida más importante del día -aunque no siempre lo pongas en práctica- y que hay que cenar ligero y con antelación suficiente para hacer la digestión antes de irnos a la cama; pero ten en cuenta que los niños consumen mucha energía y necesitan una cena nutritiva, además de ligera, para recuperar fuerzas y tener un mejor descanso. Muchas veces es la única comida que hace la familia al completo, un buen momento para relajarnos en la mesa y compartir como nos ha ido el día.

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