Todo lo que deberías saber sobre los betacarotenos

Seguro que alguna vez has oído hablar de los ellos, aunque sea en un anuncio, pero ¿sabes qué son los betacarotenos? Pues bien, los betacarotenos son los pigmentos vegetales amarillos o naranjas que encontramos en algunas frutas y verduras. Pertenecen al grupo de los carotenoides, un tipo de flavinoide; y una de sus funciones más destacadas es la de actuar como precursor de la vitamina A: cuando los ingerimos, se transforman en el hígado y el intestino delgado en vitamina A, de ahí que se diga que son provitamina A.

En realidad, la vitamina A la podemos encontrar en dos formas primarias: la vitamina A activa y el betacaroteno.

  • La vitamina A activa, también conocida como retinol, la conseguimos a través de los alimentos de origen animal y no hace falta que el cuerpo la convierta en vitamina.
  • Los carotenos como el betacaroteno sí que deben pasar por el proceso de conversión una vez ingerido, y como decíamos antes proceden de alimentos de origen vegetal. Una vez convertidos en vitamina A, tienen grandes beneficios para nuestro organismo.

Beneficios de los betacarotenos

lechuga beneficios


Los beneficios que nos aportan los betacarotenos están estrechamente ligados a la vitamina A. Estos son un poderoso antioxidante que protege nuestro cuerpo del daño de los radicales libres, una de las principales causas del desgaste de la piel con el paso del tiempo. Más allá de los radicales libres, nuestra piel también se beneficia de la protección extra ante los rayos ultravioleta o las quemaduras. Eso sí, nunca deberíamos considerarlos como un sustituto del protector solar, sino como un complemento.

Otra de las beneficiadas por el efecto antioxidante de los betacarotenos es nuestra salud visual, ya que nos ayuda a reducir la pérdida de visión asociada al paso del tiempo, como la degeneración macular. Mejora el sistema respiratorio, ayuda a tratar problemas orales como la leucoplasia, son buenos ante problemas digestivos como las úlceras, gastritis, llagas en la boca o la acidez; y en el sistema inmune contribuyen al aumento del número de lincofitos, lo que refuerza la respuesta del cuerpo ante cuerpos extraños o antígenos.

Si nos fijamos en los alimentos ricos en betacarotenos, nos aparecen las frutas y verduras de color naranja o amarillento, como la zanahoria, la calabaza, el caqui, el mango, los nísperos, la papaya o la familia de los melocotones, nectarinas y albaricoques. Todos ellos son alimentos saludables, ricos en nutrientes de todo tipo, y su consumo regular brinda protección extra al sistema cardiovascular, reduciendo los niveles de colesterol, mejorando la circulación arterial e impidiendo la formación de trombos.

Las embarazadas, grandes beneficiadas

Uno de los colectivos que más provecho sacarán de los beneficios de los betacarotenos son las embarazadas. La vitamina A es esencial para un correcto desarrollo del feto, especialmente de los pulmones; y una vez haya nacido el niño para fortalecer su sistema inmune. Así, durante la lactancia tampoco debemos dejar de comer estas frutas y verduras naranjas y amarillas, ya que le estaremos aportando una importante cantidad de nutrientes al recién nacido. Lo que no es tan recomendable son los suplementos de betacarotenos, que también existen.

Los betacarotenos: buenos, pero no en exceso

Como decíamos, podemos encontrar suplementos de betacarotenos, pero siempre los consumiremos por prescripción médica. Pueden tener efectos perjudiciales para fumadores o bebedores, además de interferir con los antibióticos o medicamentos para el colesterol.

Las personas expuestas al amianto tampoco deberían consumir estos suplementos. Los betacarotenos por sí solo son buenos, pero un exceso puede causarnos dolor de cabeza, diarreas, dolor articular, moratones e incluso una piel amarillenta, que recuperará su color natural con el tiempo.