Los 5 tipos de cerveza más saludable

Cervezas veganas

La cerveza nunca pasa de moda. Cierto que el alcohol son calorías vacías y que debemos beberla con moderación, pero entre otras cosas la cerveza nos aporta antioxidantes, vitamina B, minerales como el fósforo, el potasio o el selenio, refuerza las defensas y la salud cardíaca, mejora la digestión, nos ayuda a reducir el riesgo de diabetes de tipo II...

Muchas veces vamos al supermercado o al bar y nos encontramos con ofertas en las cervezas, por lo que nos cuesta decidirnos. Si a ti también te pasa, te puedes decantar por una cerveza saludable.

Cerveza sin gluten

Apta para celíacos, tenemos dos tipos:

  • Las cervezas que sustituyen la cebada o el trigo por cereales que no contengan gluten, como el arroz, el mijo o el trigo sarraceno.
  • Las cervezas que se elaboran siguiendo el método tradicional reduciendo el contenido de gluten a menos de 20 ppm, la cantidad máxima que admite un alimento gluten free -las cervezas sin gluten suelen estar sobre 5 ppm-. Su gran hándicap, a parte de la distribución, es que prácticamente no hay cervezas sin gluten y sin alcohol.

Cervezas sin pasteurizar

Cervezas saludables


Se trata de una cerveza viva. Durante la pasteurización se matan todos los elementos vivos de la cerveza para que aguante más tiempo, y en ese proceso desaparecen las enzimas que nos producen un gran aporte probiéotico y gran parte de su contenido en vitamina B. Estos microorganismos vivos de la cerveza son similares a los del yogur, aunque por culpa de ese contenido probiótico se estropea bastante antes que la pasteurizada -precisamente el objetivo de la pasteurización es que dure más-.

Cerveza sin filtrar

Las cervezas sin filtrar son aquellas que contienen algo de levadura en el barril, la lata o la botella, el famoso poso. Detrás del filtrado se esconden razones puramente estéticas: conseguir una cerveza con más brillo, menos turbia, reduciendo el poso todo lo que se pueda. Parte de la culpa la tiene la cerveza de barril, que debe lucir perfecta en la jarra o el vaso; y durante el filtrado se alteran los niveles de vitamina B. Pero, ¿sabías que esa vitamina B de la cerveza sin filtrar reduce los efectos de la resaca?

Llegados a este punto hay que hacer un paréntesis para referirnos a la cerveza cruda, un tipo de cerveza sin filtrar ni pasteurizar, que fermenta en el propio barril. Es menos carbonatada que las cervezas de barril convencionales. Al no estar filtrada, su sabor es más fuerte y también contiene la levadura que le ayuda a fermentar. Se sirve a una temperatura algo superior al resto de cervezas.

Cerveza negra

Cervezas saludables

Mientras la rubia le gusta a la mayoría de la gente, la negra no contenta a todos los paladares, y eso que es más saludable. Nos aporta el doble de vitaminas que la rubia, y las cantidades de fósforo, potasio o magnesio que encontramos también son superiores. La única pega que podemos ponerle es que con 60 calorías es un 50% más calórica que la rubia, que se queda en unas 40 calorías. También es más digestiva, y si la bebemos a la hora de comer evitará la formación de trombos en la circulación sanguínea, algo que no pasa con la rubia.

Cervezas orgánicas/veganas

Uno de los grandes problemas de la industria alimenticia actual es la importante cantidad de pesticidas que se utilizan en la agricultura. La cerveza no se salva de este hándicap, así que si bebes cerveza orgánica estarás bebiéndote una cerveza producida a partir de cereales que han crecido libres de pesticidas o fertilizantes artificiales y que sus ingredientes no se han modificado genéticamente. Solo por su elaboración totalmente natural merece estar entre las más saludables.