¿Qué bedidas alcohólicas engordan menos?

Las bebidas alcohólicas en general, no son las mejores aliadas de la buena forma física ni de una silueta libre de acúmulos grasos. El alcohol engorda, pero no todas las bebidas son iguales. El consumo, siempre moderado, de algunas de ellas, las de menos graduación, no tiene por qué ser perjudicial e implicar necesariamente sobrepeso.

Como primer punto a tener en cuenta hay que decir que bebidas como el vino o la cerveza son bebidas fermentadas que tienen un nivel menor de alcohol en su composición que las destiladas, como el vodka o el whisky. Eso se traduce, de manera directa, en un mayor o menor aporte calórico.

Las cuatro bebidas alcohólicas que menos engordan

Recuerda que un gramo de alcohol supone 7 kcal., casi el doble de lo que aporta un mismo gramo pero de proteínas o hidratos, así que, a la hora de brindar o tomar algo, no está demás saber por qué bebidas optar si queremos mantener el peso bajo control.

Sidra

Bebidas alcohólicas

Ocupa el primer lugar porque un vaso, unos 100 ml., suma a nuestra dieta poco más de 40 - 45 kcal.

La sidra procede del jugo fermentado de la manzana y, sobre todo si es natural, conserva gran parte de las buenas propiedades de esta fruta rica en fibra y antioxidantes.

Un vaso de sidra asturiana fresquita y bien escanciada es una delicia que, de vez en cuando, te puedes permitir, porque al igual que ocurre con el vinagre de manzana es un buen diurético con propiedades desintoxicantes que además ayuda a controlar los niveles de colesterol malo. Su aporte calórico resulta más que asumible siempre que, por supuesto, hablemos de un vasito (o dos máximo).

Cerveza

El alcohol engorda


Pese a su fama de generar “flotadores” o barrigas cerveceras, la cerveza de baja graduación alcohólica (aunque existen importantes diferencias entre las incontables variedades de cervezas) no engorda tanto como crees. La tradicional caña, unos 130 ml., supone una 80 – 90 kilocalorías, siempre que hablemos de cerveza rubia y no negra, que tiene casi el doble.

Una caña esporádica, para aliviar el calor de los días de verano, no supone engordar, pero detrás del consumo habitual de esta “inocente” bebida puede estar la causa de ganar uno o dos kilos en poco tiempo. La cerveza combina en su composición el alcohol y los hidratos de carbono de los cereales con los que está elaborada, cebada y lúpulo, si a ellos añadidos los carbohidratos de la “tapita”, las calorías del aperitivo podrían suplir perfectamente a las de una comida completa. Pese a ello, insistimos, es de las bebidas alcohólicas que menos engorda por sí sola.

Vino

Siempre se ha dicho que el vino, con moderación, no es perjudicial sino todo lo contrario. Como en los casos anteriores, hablamos de una bebida fermentada que reúne las propiedades beneficiosas de la uva actuando como potente antioxidante y vasodilatador.

Las calorías del vino dependen de su graduación y de las distintas variedades: blanco, tinto, rosado, dulce… Para tener una cifra de referencia, podemos decir que 100 ml., esconden entre 70 y 90 kcal., es decir, una copa normal rondará las 110 – 150 kcal. En general, el vino blanco y rosado tienen un menor aporte calórico, engordan menos que los tintos, pero esto depende de cada marca y añada. Sin duda, los que más engordan son los dulces, porque a su graduación alcohólica hay que añadir los azúcares que contienen.

Cava y champán

Bebidas alcohólicas

Este tipo de bebidas están prácticamente al mismo nivel en cuanto a calorías que los vinos, es decir, unas 70 – 80 kilocalorías por brindis, aunque pueden aumentar según las distintas variedades.

Si no quieres sumar calorías extra, opta por un cava seco o extra seco siempre que puedas y te ahorrará unas cuantas.