¿Por qué deberías comer la pasta al dente?

Si eres amante de la pasta y sueles tomar este alimento varias veces por semana, merece la pena que te pares a pensar cómo la cocinas. Y es que, si te pasas en los tiempos de cocción de este alimento, te estás perdiendo importantes beneficios y no logras cocinar sano. Descubre por qué deberías comer la pasta al dente, a continuación.

Beneficios de comer la pasta al dente

Hace siglos en la cuna de la pasta, Italia, este alimento se cocinaba durante un largo periodo de tiempo en caldo. Sin embargo, fueron los napolitanos quienes decidieron acortar dichos tiempos para evitar que la pasta no estuviera tan cocida y flácida al paladar.

Para ello inventaron el término 'al dente', una expresión italiana que significa 'al diente' y que hace referencia al grado justo de cocción de la pasta. Una pasta al dente debería, por lo tanto, retirarse del fuego y escurrirse cuando todavía está firme al morderla, según los napolitanos. Sin embargo, comer la pasta al dente no sólo resulta más apetecible al paladar, sino que también aporta algún que otro beneficio importante.

Y es que, se ha demostrado que cocinar la pasta al dente hace que este alimento tenga un menor índice glucémico que si ésta está excesivamente cocida. El índice glucémico es una medida de la velocidad de asimilación de los hidratos de carbono presentes en un determinado alimento. Por ello, los alimentos con bajo índice glucémico son aquellos cuya asimilación de hidratos de carbono por el organismo es lenta.

Esto implica que al comer la pasta al dente, los hidratos de carbono se liberan de forma progresiva a la sangre, por lo que las personas que realizan alguna actividad física, pueden rendir durante más tiempo si consumen la pasta al dente.

Cómo cocinar la pasta y que quede al dente



Para cocinar la pasta al dente resulta primordial utilizar en torno a un litro de agua por cada 150 gramos de pasta, y hay que intentar ser escrupuloso con estas medidas. Además, se puede añadir un chorrito de aceite de oliva y llevar a ebullición. Y cuando el agua rompe a hervir, se puede añadir también un puñado de sal y, una vez que el agua está hirviendo, se añade la pasta. Esta sería la forma correcta de hacer la pasta y conseguir que quede al dente.

También debes tener en cuenta que el tiempo de cocción de la pasta dependerá, sobre todo, de si se trata de pasta fresca o seca. Así que, lo ideal para reconocer si está al dente, siempre es probarla.

Para probarla, tan sólo tienes que extraer una pieza y partirla por la mitad. De esta forma podrás comprobar si en el centro tiene una veta cruda, o si el color es diferente, y al probarla, además,  deberías notar que el centro de la pasta está aun un poco duro.

Hay quienes aseguran que para comprobar que la pasta ha quedado al dente, el mejor truco es sacar de la olla de cocción una de la piezas de pasta y tirarla contra la pared de la cocina. Si la pasta se queda pegada durante unos segundos, significa que está cocida al dente.

Errores más frecuentes al cocer la pasta

¿Cómo cocinar la pasta de forma saludable? Recuerda, además, que algunos de los errores más frecuentes que se suelen cometer al cocer la pasta son, por ejemplo, echar ésta a la olla antes de que el agua esté hirviendo, o hacer la pasta en una pequeña cazuela cuando se cocina para un sólo comensal.

Además, los expertos recomiendan no poner nunca la sal en el agua antes de haber echado la pasta, ya que esta mala costumbre ralentiza el punto de ebullición. Asimismo, es también un error frecuente dejar un buen rato escurriendo la pasta en el colador una vez que está cocida.