Los tubérculos comestibles que deberían estar presentes en tu dieta

tuberculos que se comen

Algunas plantas tienen unos tallos engrosados subterráneos donde acumulan substancias de reserva, donde destaca el almidón. Pues bien, estos tallos subterráneos son los tubérculos, y algunos de ellos se pueden comer. La patata es el más conocido, pero encontramos otros como el boniato, la remolacha o las chufas. Más allá de los tubérculos tenemos una serie de raíces tuberosas, entre las que destaca la mandioca. Distinguir entre ambos no es difícil, por lo que muchas veces se confunden.

¿Cuáles son los mejores tubérculos comestibles?

Si miramos la pirámide alimenticia, los tubérculos comestibles aparecen en la base, junto al pan, los cereales, el arroz o la pasta, lo que indica que tenemos que consumirlos a diario. Necesitamos entre 4 y 6 raciones diarias de hidratos de carbono al día, y los tubérculos se combinan perfectamente con estos alimentos. Algunos, como la patata, pueden ser el plato principal pero también aportar como guarnición de otros alimentos.

La patata

No es ningún secreto que el tubérculo comestible más conocido del mundo es la patata. Se trata de un alimento rico en carbohidratos complejos, esencial para controlar los niveles de azúcar e ingerir la energía necesaria para nuestro día a día. La vitamina C refuerza nuestras defensas y el sistema inmune, el potasio es bueno contra la hipertensión y la fibra favorece el sistema digestivo, aunque tubérculos como el boniato son todavía más digestivos. También nos aporta minerales como hierro, selenio, fósforo y magnesio o vitamina B.

Hasta la piel de la patata nos ofrece beneficios

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El boniato

El boniato o batata tiene todavía más hidratos de carbono y azúcares complejos que la patata, de ahí su dulce sabor. Nutrientes como la vitamina C, la vitamina E, B o el ácido fólico hacen que sea un alimento a tener en cuenta en dietas para niños o deportistas. Aunque no lo parezca es un tubérculo rico en agua, y su aporte graso y calórico es muy bajo. En el capítulo de minerales vuelven a aparecer el hierro, el potasio o el manganeso. También es rico en antioxidantes, y nos ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares o a reforzar las defensas.

Más razones por las que comer boniato




Ventajas de consumir boniato

La remolacha

Los antioxidantes también tienen un papel muy destacado en otro de los tubérculos más populares en nuestra cocina, la remolacha. Aunque es rica en vitamina C, el rol más destacado lo tienen las betaínas, que además de proteger las células son las que le conceden su particular color morado. Dentro de esta protección destaca la del hígado, ya que ayuda a depurarlo. Su fibra nos ayuda a reducir el colesterol o a depurar los riñones, y los folatos que contiene reducen la hemocisteína, un factor de riesgo a la hora de desarrollar problemas de corazón.

Todo lo que la remolacha puede ofrecer a nuestra salud

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La chufa

Todos estos tubérculos nos los solemos comer en estado sólido, al natural, pero hay uno que estamos acostumbrados a verlo en forma líquida: la chufa, la base de la horchata valenciana. Es una bebida muy digestiva, rica en aminoácidos como la arginina, minerales como el fósforo, magnesio, potasio, calcio o hierro, grasas insaturadas o proteínas. El almidón hace que sea muy energética, y ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos. Por los azúcares añadidos no es ideal para diabéticos, que de todas formas pueden comer sin problemas las chufas secas hidratadas.

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¿Y las raíces tuberosas?

Si la patata es el ejemplo de tubérculo por excelencia, la yuca o mandioca es la raíz tuberosa más conocida. Aunque no sea un tubérculo en sí, sus propiedades seguro que te suenan: una magnífica fuente energética gracias a los hidratos de carbono, rica en fósforo, hierro o vitamina B, baja en calorías y grasas... Estas raíces también son ricas en almidón. De ellas también se saca la harina de tapioca, base de muchos platos y bebidas; y recuerda que cocinarla es muy importante ya que cuando la cocemos eliminamos una toxina.

Beneficios