Las sorprendentes propiedades del agua de chía

Existen una gran variedad de semillas y plantas comestibles que pueden ofrecer numerosos beneficios al organismo, y que de normal pasan desapercibidas. Es el caso del agua de chía, una alternativa para adelgazar perfecta.

Más que encontrar el agua de chía en tiendas y supermercados, lo que debemos hacer es fabricarla nosotros mismos, ya que en el mercado solo se suelen encontrar las propias semillas de chía. La chía no deja de ser una semilla normal y corriente, como las de cualquier otra planta, solo que éstas son consideradas como todo un superalimento por las increíbles cualidades que poseen, y por los numerosos beneficios que nos ofrecerán si nos decidimos a incluirlas en nuestra dieta habitual.

Beneficios de las semillas de chía

Semillas de chía nutrientes

Al igual que ocurre con la quinoa, las semillas de chía están logrando una popularidad increíble en estos últimos años gracias a su utilización primero por parte de atletas y deportistas profesionales, expandiéndose luego su uso a gente común y corriente. Y no es de extrañar, ya que se trata de uno de los alimentos más nutritivos que podemos encontrar en estas tiendas especializadas. Su aporte calórico es mínimo, pero el de nutrientes es absolutamente descomunal, empezando por la fibra y siguiendo por los antioxidantes, que permiten que nuestro cuerpo esté siempre en plena forma.


La chía se puede tomar de muchas maneras, desde guarnición para algún plato hasta ingrediente a la hora de elaborar galletas, por ejemplo. El agua de chía es otra de las fórmulas más populares para consumir este superalimento. Además de ofrecernos muchos nutrientes, ácidos Omega 3 y mucha fibra, la chía nos ayuda a llenarnos antes, ya que absorbe toda el agua que tiene cerca y multiplica por 10 veces su tamaño, produciéndonos esa sensación de saciedad que hará que comamos menos. Es además un diurético natural, por lo que suele utilizarse igualmente en las dietas para bajar de peso, combinando su acción de eliminar todo lo que sobra en nuestro cuerpo con la de acabar con nuestra hambre.

Cómo preparar agua de chía

Una de las formas más usuales para consumir estas semillas de chía es preparar el agua de chía, una especie de mescolanza entre estas semillas y el propio agua natural, muy sencilla de preparar. Solo necesitamos 5 gramos de estas semillas, lo que suele equivaler a una simple cucharadita, para sumergirlas en vaso y medio de agua, aproximadamente 300 ml. Es común utilizar también zumo de limón recién exprimido para potenciar todo lo bueno que las semillas de chía nos ofrecen.

Después de dejar esas semillas en remojo durante una hora más o menos comprobarás que se ha formado una especie de gel con ellas, y eso será lo que mezcles con el agua y el zumo de limón. Si quieres puedes añadir también una cucharadita de miel para darle un sabor algo más dulce, aunque el sabor del agua de chía en sí no es ni mucho menos desagradable. Para que todo quede mucho mejor, utilizaremos una batidora para homogeneizar la mezcla. Ahora ya tienes tu agua de chía preparada para tomar cuando quieras, aunque lo recomendable es hacerlo por la mañana, en ayunas, o justo antes de cualquier comida, para saciarnos más fácilmente.