La miel, ¿es buena o mala para la diabetes?

Si el mundo de la alimentación está lleno de mitos y leyendas, ¿qué podemos decir de la diabetes? La diabetes se caracteriza porque el páncreas ha dejado de producir insulina, o si lo hace es en unas dosis tan bajas que no son suficientes para que los órganos, células y tejidos capten la glucosa de la sangre necesaria para su buen funcionamiento.

El tratamiento de la diabetes consiste en la distribución de los macronutrientes (carbohidratos, grasas y proteínas) de manera que ayuden a controlar la concentración de glucosa en sangre.

De esta manera se evitan las complicaciones propias de la diabetes, y afecta a todos los alimentos. En el caso de la miel hay que fijarse en los hidratos de carbono.

El objetivo es eliminar de la dieta los azúcares simples, ya que el cuerpo los absorbe muy rápido, y acaban directamente en el torrente sanguíneo. De esta manera aumenta la concentración de la glucosa en sangre. Eso mismo pasa con la miel: la absorción es casi inmediata, y el nivel de azúcar se dispara inmediatamente.

Desventajas de la miel para diabéticos

Propiedades de la miel y la canela

Esto vale tanto para diabéticos como para quienes tienen picos de glucosa.

Otro de los hándicaps a los que tendríamos que hacer frente, especialmente los diabéticos de tipo II, es al aumento de la grasa o los triglicéridos. Este tipo de diabetes suele ir acompañada de problemas de peso, que acentúan este tipo de problemas.

Finalmente, hay que fijarse en el índice glucémico de la miel. El IG de la miel es de 87, muy por encima de los 70 que marcan el límite entre un índice alto y uno medio, como el del arroz integral, el plátano o el chocolate con leche.


Ventajas de la miel para los diabéticos

Parece claro que la miel no es el endulzante más recomendable para los diabéticos, pero antes decíamos que se trata de una conclusión precipitada. Hay una excepción donde la miel sí que es apta para los diabéticos, y es en caso de hipoglucemia.

La hipoglucemia aparece cuando la glucosa en sangre se encuentra bajo mínimos, por lo que conviene consumir azúcares simples que nos ayuden a elevar la glucemia tan rápido como sea posible, y como hemos visto anteriormente la miel es capaz de hacerlo.

No deja de ser curioso que las mismas propiedades que impiden a los diabéticos disfrutar de la miel sean las mismas que pueden salvarlos en casos de hipoglucemia. Por esa misma razón deberías controlar tu glucemia periódicamente.

Muchas veces confundimos los síntomas de la diabetes con los del cansancio o el estrés, y con un simple análisis de sangre saldrás de dudas. Como siempre, es mejor prevenir que curar, especialmente en algo tan importante como tu salud y ante problemas tan serios como la diabetes.

Endulzantes para diabéticos

Descartados la miel y el azúcar, ¿cuál es el mejor endulzante para los diabéticos? La sacarina y el aspartame son los dos edulcorantes más comunes, especialmente la sacarina o E-954, que tiene un gran poder endulzante.

En el apartado de endulzantes naturales están la hierba dulce o el sirope de ágave, y no podemos olvidar la estevia, uno de los endulzantes de moda y que en forma de infusión puede incluso ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre.

Conociendo las propiedades de la miel en tu organismo si padeces la diabetes, ¿añadirás este alimento solo cuando sea necesario?