Harinas sin gluten, ¿cuáles son las mejores?

La identificación de problemas de salud como la celiaquía o la sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC) han suscitado en los últimos tiempos una popularización del uso de cereales que no contienen esta proteína, de bajo valor nutritivo y que pueden generar ciertos trastornos digestivos en una parte significativa de la población.

La cuestión es que el consumo de harinas procedentes del trigo, la cebada, el centeno y la avena, además de otras variedades híbridas de cereales, puede tener efectos adversos en determinadas personas, ya sea por causa de la enfermedad celíaca, la citada SGNC, o incluso la poco común alergia al trigo.

Además, muchos alimentos que en teoría no contienen estos cereales incorporan entre sus ingredientes el gluten, ya que su principal cualidad es la de aportar elasticidad y viscosidad, con lo que se emplea en multitud de alimentos procesados para mejorar sus cualidades organolépticas. Y no hay que olvidar que, en ocasiones, se produce contaminación cruzada al elaborarse productos libres de gluten con maquinaria o en instalaciones por las que han pasado harinas que sí contienen la proteína.

harina-de-maiz

Teniendo en cuenta esto, todas aquellas personas que padezcan algún trastorno relacionado con el gluten deben tener especial cuidado con aquello que ingieren, e incluso los que toleran la proteína tienen la posibilidad de cambiar su dieta y sustituir las harinas de trigo (las más habituales) por otras con mayor valor nutritivo y menos susceptibles de provocar problemas digestivos.

Lista de harinas alternativas sin gluten

Sea por la razón que sea, si has decidido seguir una dieta sin gluten aquí tienes algunas de las mejores alternativas a la harina de trigo para elaborar tus panes o tus recetas de repostería y bollería.

Harina de Arroz

Es probablemente la más popular entre las harinas libres de gluten y, a poco que investiguemos, descubriremos que con ella es posible elaborar gran cantidad de recetas de todo tipo. Es muy probable que la hayas comido sin saberlo. No en vano, el arroz  es el cereal básico en la alimentación del continente asiático desde hace miles de años.

Harina de maíz

Del mismo modo que el arroz en Asia, el maíz es la base de la alimentación en gran parte de Latinoamérica, además de tener efectos antioxidantes, si bien es cierto que algunos celíacos pueden presentar reacciones adversas también hacia sus proteínas. Antes de tomar harina de maíz puedes consultar con tu médico.




teff cereal sin gluten

 

Teff

De procedencia africana, el teff es una de las novedades más recientes en cuanto a cereales sin gluten, ideal para repostería, ensaladas y acompañamiento de otros alimentos. Además de no contener gluten, el Teff está considerado un superalimento, perfecto para adelgazar o personas que padecen diabetes.

Mijo

Este cereal es de uso tradicional en África y Asia, estando presente en infinidad de preparaciones tradicionales, además de ser una importante fuente de fibra alimenticia.

Amaranto

También de origen americano, el amaranto se emplea desde hace miles de años en recetas tradicionales precolombinas, y se puede incorporar a nuestra dieta, en forma de pasta, pan o utilizando sus semillas tostadas como aderezo para ensaladas o incluso postres. Si aún no conoces las alegrías de amaranto, a qué esperas para probarlas.

Trigo sarraceno ceral sin gluten

Sorgo

Una de las harinas más recomendables para sustituir a la de trigo, ya que es apta para la elaboración tanto de pan como de pastas, pizzas, en recetas de repostería e incluso bebidas, como cerveza de sorgo.

Trigo sarraceno

De utilización tradicional también en Europa, prácticamente ha desaparecido de nuestras dietas, al considerarse en su momento menos refinado que el trigo. Últimamente el trigo sarraceno está volviendo con fuerza gracias a la ausencia de gluten en su composición y a su gran aporte de energía, superior al de muchos otros cereales. De hecho, el la dieta paleo es el único cereal permitido.

Además de los cereales incluidos en esta lista, las dietas sin gluten están incorporando harinas incluso más exóticas como las de coco, frutos secos como las almendras, garbanzos y otras legumbres, semillas de chía y muchas más, que también presentan grandes ventajas nutricionales, al margen de aportar variedad y nuevos sabores a nuestras dietas.