¿Comer jamón york es bueno?

comer jamon cocido es bueno

El jamón cocido o jamón york es un alimento nutritivo y saludable que gusta a la mayoría y es perfecto para tomar en cualquier momento dada su fácil digestión y sus buenas propiedades. Permitido y aconsejable en cualquier dieta de adelgazamiento, este embutido, tan familiar, tiene cualidades específicas que no conocemos del todo.

¿En qué cosiste realmente el jamón York?

Aunque hay distintas variedades, el jamón york es aquel que procede de las patas traseras del cerdo, que han sido deshuesadas, cocidas y tratadas con salmuera hasta convertirlas en el fiambre que encontramos en cualquier charcutería. Si hablamos de las patas delanteras del animal estamos ante la paleta cocida, de características similares pero no exactamente iguales (más nervios y ligamentos). Además, hoy en día podemos encontrar jamón cocido para todos los gustos y por supuesto de calidades diversas: extra, natural, sin fosfatos, bajo en grasas… en realidad, son matices de un mismo producto que se caracteriza por ser carne magra porcina sometida a un proceso industrial que la transforma en uno de los embutidos de mayor consumo.

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Su sabor suave lo convierte en ingrediente perfecto y sano para el relleno de los más variados sándwiches y bocadillos sirviendo, además, para formar parte de platos muy distintos, desde una menestra, hasta un pollo relleno. Su sabor y textura hacen que sea un alimento apto para casi todo el mundo: niños, mayores, deportistas, embarazadas… pero es su composición la que le otorga sus propiedades, en general, beneficiosas:

  • Es una excelente fuente de proteína de alto valor biológico. 100 gramos de jamón york suponen aproximadamente un 19% - 20% de proteína, por lo que es un alimento aliado de nuestros músculos.

 

  • Como hemos dicho es carne de cerdo magra, con pocas grasas, entre un 3% y un 5%, eso sí, se trata de grasas saturadas.

 

  • Al ser un producto cocido, cuenta con una alta digestibilidad. Además, parte de una pieza deshuesada, sin nervios o tendones.


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  • Aporta minerales esenciales para el crecimiento y el bienestar como el hierro hemo, de fácil asimilación, el magnesio o el calcio y también vitaminas del grupo B.

Pros y contras del jamón York

Como norma general, incluir este embutido en nuestra dieta es una buena elección, sobre todo si lo tomamos en lugar de otros como el chorizo, el bacon o el salami, de los que no conviene abusar por sus grasas y altísimo índice calórico.

¿El embutido engorda?

Son muchos las ventajas que hacen de éste un alimento saludable y aconsejable para mantener los kilos bajo control. Para que te hagas una idea, 100 gramos de jamón york, que dan para un par de buenos bocadillos, suponen la ingesta de unas 120 kcal. (dependiendo de la clase o marca), con un aporte insignificante en hidratos de carbono. También es un alimento de índice glucémico bajo, por lo que es apto para personas con diabetes. Por su parte, la proteína del jamon York es su gran valor porque un par de lonchas aportan una cantidad importante de este nutriente esencial.

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Como el alimento perfecto simplemente no existe. El jamón york también tiene sus desventajas y el más importante es su alto contenido en sodio. Hay que tener en cuenta que el tratamiento con salmuera (agua y cloruro sódico) forma parte de su elaboración, por lo que, para personas hipertensas, que necesiten una dieta baja en sal, el consumo de jamón cocido siempre ha de ser moderado. En estos casos, siempre es aconsejable optar por el jamón York pero bajo en sal, que hoy en día puedes encontrar en cualquier supermercado.

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Tampoco hay que olvidar que el jamón, aunque no contiene grasas excesivas, las que aporta son grasas saturadas y a ellas hay que sumar el colesterol, entre 40 y 60 mg. por 100 gramos. En determinados casos, cuando existen problemas cardiovasculares o de colesterol en sangre por encima de 200 mg., tampoco conviene tomarlo en exceso, optando siempre por aquellos más saludables, los que contienen menos sal y menos grasas.

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