8 antinutrientes que debes evitar en tu día a día

Problemas de los antinutrientes

Los antinutrientes están muy presentes en la dieta habitual en forma de alimentos de grano, ciertos frutos secos, legumbres o frijoles. Estos compuestos bien naturales, o bien sintéticos que contienen estas comidas pueden llegar a perjudicar en la absorción de los minerales y las vitaminas, micronutrientes esenciales; así como en las enzimas digestivas.

Encontrar los antinutrientes también es posible en otro tipo de alimentos como son los vegetales, las semillas o las frutas, pero en menor medida. Por lo que, por norma general, aportarán más beneficios que efectos dañinos.

Pese a que existen ciertos alimentos antinutrientes con beneficios para el organismo y que pueden llegar a contrarrestar los efectos negativos del resto, es importante conocer qué antinutrientes debes evitar y en qué alimentos se encuentran para que no actúen de forma negativa en el cuerpo.

¿Qué antinutrientes tienes que controlar?

Los antinutrientes

Junto con los problemas que pueden aportar ciertos tipos de antinutrientes, se le añade la posibilidad de generar deficiencias en el cuerpo. Por ello, los antinutrientes que se deben controlar, e incluso eliminar de tu dieta son:

Los fitatos

Los fitatos, también conocidos como ácido fítico, son el antinutriente más presente en legumbres y granos, y perjudican al organismo en su absorción de los minerales.

Como consecuencia de la interferencia de los minerales, el riesgo de padecer anemia o debilidad en los huesos aumenta. Además, este antinutriente también bloquea algunas enzimas digestivas, dificultando la descomposición de los nutrientes.

Para contrarrestar los problemas de los fitatos, introducir alimentos ricos en vitamina C y A ayudarán a la absorción de ciertos minerales, como el hierro.

Los taninos

Este antinutriente inhibe las enzimas del organismo encargadas de que se produzca una correcta digestión. Como consecuencia del consumo excesivo de este antinutriente se generarán deficiencia de proteínas.

Ten en cuenta que el organismo necesita las enzimas para que los alimentos puedan metabolizar de la forma correcta y transporten los nutrientes a las células. De lo contrario, aparecerán problemas como la diarrea, el estreñimiento y otros problemas del estómago.

Los oxalatos


Antinutrientes

Los oxalatos se asemejan a los taninos. Y es que el consumo excesivo de este antinutriente provoca que las proteínas vegetales de los alimentos se conviertan en proteínas de baja calidad. Como consecuencia, aparecerán problemas a la hora de metabolizar los alimentos y problemas digestivos.

El gluten

El consumo excesivo de gluten acaba provocando problemas gastrointestinales. Pero no solo eso, este antinutriente también es capaz de desarrollar el síndrome del intestino permeable, problemas cognitivos o alergias (celiacos).

Otro de los problemas que está relacionado con el consumo excesivo de alimentos con gluten son la fatiga, jaquecas, dolores articulares, entre otros.

Las saponinas

Sobre todo afectan al aparato digestivo, llegando a desarrollar el síndrome del intestino impermeable y ciertos trastornos autoinmunes.

Las saponinas son un antinutriente que tiene la capacidad de adentrarse en el torrente sanguíneo y generar respuestas inmunitarias.

Las lectinas

Los antinutrientes

Si consumes a menudo frijoles, alimentos ricos en trigo, granos crudos o lácteos, entre otros, las lectinas pueden provocar efectos negativos en tu organismo en gorma de indigestiones, gases, hinchazón abdominal, u otros problemas relacionados con la digestión.

El consumo en exceso de este antinutriente también puede llegar a provocar dolores articulares y erupciones en la piel.

Los inhibidores de tripsina

Tanto los inhibidores de tripsina como los de quimotripsina afectan generalmente a bebés y niños, así como a aquellas personas cuya función del páncreas sea reducida. El principal problema de este antinutriente es la deficiencia de minerales.

Las isoflavinas

Las isoflavinas son antinutrientes de carácter polifenólico que puedes encontrar, sobre todo, en la soja. Como consecuencia de su consumo en exceso, en el organismo pueden aparecer problemas digestivos y ciertos cambios hormonales.