Alimentos ricos en resveratrol

Aunque a muchos les cueste creérselo, el resveratrol es una potente enzima beneficiosa para la salud cardíaca y cerebral o para prevenir el envejecimiento, entre otras cosas.

En los últimos años se ha puesto de moda el resveratrol, especialmente las cápsulas que se venden en las farmacias como complemento alimenticio a unos precios bastante elevados. Lo que mucha gente no sabe es que el resveratrol se encuentra de forma natural en un montón de alimentos, así que para aprovecharlos hay que conocer la lista de alimentos ricos en resveratrol.

Las uvas... y sus derivados

uvas beneficios

Probablemente la mayor fuente natural de resveratrol que encontremos son la uva negra y sus derivados como el vino o el mosto. De hecho, los beneficios antioxidantes del resveratrol son idénticos a los que nos supone una copita de vino tinto. Si eres de los que pelan las uvas, haces mal porque la mayor concentración de esta sustancia la encontramos en la piel y en las pepitas. Aunque las pepitas de uva se comen, antes conviene secarlas y molerlas así que puedes desecharlas, pero no tires la piel.

El chocolate negro

A estas alturas ya sabrás que el chocolate negro es saludable cuanto más puro mejor. Cuanto más amargo sea el chocolate más resveratrol nos aportará, e irá acompañado de otros antioxidantes y de minerales como el hierro, el cobre o el manganeso. De hecho el chocolate es la segunda fuente más interesante de resveratrol que tenemos por detrás de las uvas, pero por muy puro y beneficioso que sea siempre hay que comerlo con moderación. Los beneficios de la chocolaterapia también van por el resveratrol.

Los frutos del bosque

 




Las bayas silvestres o frutos del bosque son una de las frutas más saludables que encontramos. En el caso del resveratrol las frutas del bosque azules o negras como los arándanos, las frambuesas o las moras son las más interesantes. De hecho, encontramos suplementos alimenticios de mora que destacan su contenido en resveratrol. El zumo de estas frutas del bosque o las mermeladas también nos aportan resveratrol, que como pasaba con las uvas presenta una mayor concentración en la piel.

Los cacahuetes

En realidad todos los frutos secos contienen resveratrol, como las nueces o los pistachos, pero el más destacado de todos son los cacahuetes y la manteca de cacahuete. Nos aporta niacina y manganeso, pero el gran hándicap que tienen es que se trata de alimentos muy grasos, especialmente la manteca de cacahuete, por lo que hay que comerlos con moderación.

A diferencia de lo que pasa con otros nutrientes, el calor no afecta el resveratrol. Así que los frutos secos tostados, sin ser la opción más saludable, sí que son aceptables en este caso.

Otras fuentes de resveratrol

Aunque estas que hemos visto son las más habituales, tenemos otras plantas y hierbas que también nos aportan ciertas dosis de resveratrol. Por ejemplo, algunas variedades de té entre las que destaca por encima de todos el té itadori, una variedad bastante común en los países asiáticos pero no tan consumida en Europa. Hay quien lo sitúa como un sustituto del vino tinto como fuente de resveratrol para las personas que no beben alcohol.

También desde Asia nos llega la yaca, la fruta nacional de Bangladés o Indonesia, de color amarillo y con cierto parecido al mango rica en potasio y vitamina C, además de en resveratrol. La hierba nudosa o fallopia japonesa es una planta medicinal, cuyas hojas se pueden comer, rica en nutrientes como las vitaminas A y C, minerales como el fósforo o el potasio o el resveratrol. De hecho, hay suplementos alimenticios de resveratrol a base de fallopia japonesa.

Por último están las ostras, que aunque no tengan nada que ver con estas fuentes de origen vegetal también nos aportan resveratrol.