Aceite de palma o aceite de coco: ¿cuál es mejor?

diferencias aceite de coco y aceite de palma

Dos de los aceites más comunes en la cocina industrial son el aceite de palma y el aceite de coco, los dos procedentes del mismo fruto, el coco, lo que en ocasiones puede provocar confusión entre los consumidores. Pese a que este origen común nos pueda llevar a pensar que tienen características similares, nada más lejos de la realidad. Se trata de dos aceites con propiedades muy diferentes, y es importante conocer los pros y los contras de cada aceite para decidir cuál de los dos es mejor.

Características del aceite de palma

El aceite de palma se extrae del mesocarpo, la capa fibrosa justo después de la piel del coco, que no se puede comer. El aceite de palma es un elemento habitual en muchos alimentos, desde los precocinados, la bollería industrial, los aperitivos o chips salados hasta las cremas, coberturas y productos untables como la crema de cacao. El aceite de palma es el más utilizado del mundo, pese a la mala fama que tiene tanto por sus efectos sobre la salud humana como por los problemas medioambientales que supone.ç

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Se trata de un aceite rico en ácidos grasos saturados de cadena larga, que suponen la mitad de las grasas presentes en el aceite de palma. Un consumo habitual y prolongado de estas grasas pueden suponer un aumento del colesterol malo -LDL- a la vez que se reduce el bueno -HDL-, algo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Muchas veces se trata de un consumo involuntario, lo que no reduce estos riesgos. Por otra parte, su producción implica la deforestación de grandes zonas de selva.

¿Es tan malo el aceite de palma?



¿En qué destaca el aceite de coco?

A diferencia del aceite de palma, el aceite de coco se logra gracias a la prensión en frío de la pulpa blanca del coco, un proceso en el que no interviene ningún producto químico. Igual que el de palma, es rico en grasas saturadas -casi un 90%-, pero la mayoría de estas grasas son los ácidos grasos de cadena media, mucho más beneficiosos que los de cadena larga del aceite de palma. Casi la mitad de estos ácidos grasos es ácido laúrico, que de forma natural solo tiene más presencia en la leche materna.

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Una de las principales características del aceite de coco es que conserva prácticamente intactas sus características frente a los cambios de estado y de temperatura, convirtiéndose en uno de los aceites vegetales más interesantes a la hora de freír alimentos. Es líquido a partir de los 25ºC, por debajo de esa temperatura se solidifica a mayor intensidad cuanto más frío está; y a ese ácido laúrico hay que sumar el palmítico, el esteárico, el mirístico o el oléico, aunque no llega al 6%.

¿Qué aceite debería consumir: el de palma o el de coco?

Como ves, pese a su origen común hay bastante diferencia entre estos dos aceites. Los ácidos grasos del aceite de coco son infinitamente mejores que los del aceite de palma, mucho más perjudiciales para la salud. Eso sí, si nos fijamos en el aporte calórico de cada uno la diferencia es mínima: si una cucharada de aceite de palma nos aporta 120 calorías, la misma cantidad de coco son 117; y todo ello sin hidratos de carbono o proteínas de ningún tipo. La aportación de otros nutrientes también es escasa.

riesgos de reutilizar el aceite

Llegados a este punto, las grasas son razón de sobra para preferir el aceite de coco sobre el de palma. Piensa que nuestro cuerpo necesita grasas para funcionar, pero siempre grasas saludables, como las del aceite de coco. Su uso nos permite mejorar la salud cardiovascular, reduciendo los triglicéridos y el colesterol LDL, mientras que sube el bueno; es un aceite saciante y que acelera el metabolismo, ayudando a perder peso, y gracias al ácido laúrico ayuda a combatir infecciones.