6 hábitos diarios que te hacen quemar menos calorías

Trucos para adelgazar

Sigues una dieta equilibrada y te machacas en el gimnasio, pero no ves los resultados deseados. ¿Qué estás haciendo mal? Quizá no hayas prestado atención a una serie de hábitos que realizas diariamente que perjudican al correcto funcionamiento de tu metabolismo, es decir, que hacen que tu organismo queme menos calorías o que las queme más lentamente. No te preocupes, que vamos a ayudarte a corregir esos hábitos diarios de los que no te habías dado cuenta.

1. Vives estresado

¿Qué más da si no te contestan a ese mensaje? Te preocupas por tonterías que acaban causándote estrés. El estrés no solo conlleva dolor de cabeza o de pecho, problemas digestivos, hipertensión arterial o insomnio, sino que también ralentiza tu metabolismo, lo que significa que a tu organismo le cuesta más tiempo asimilar los nutrientes de los alimentos, así como quemar calorías. Además, cuando estás estresado es fácil caer en la tentación de comer ese bollo fuente de grasas saturadas y azúcares que tienes delante, con un resultado que no deseas: engordar. El estrés, la ralentización de tu metabolismo y los antojos de alimentos calóricos se acaban traduciendo en aumento de peso.

La solución: Combate el estrés con la risa para que tu metabolismo funcione con normalidad. Reírse y sonreír disminuyen el estrés, y está comprobado. El deporte también puede ser una buena vía de escape, o hacer yoga o pilates.

2. Prefieres el café al té verde

Lo sabemos: te has hecho adicto a ese cappucino de la máquina de café de tu oficina. Te activa por las mañanas y te despeja después de comer para poder terminar la larga jornada laboral. Sin embargo, debes saber que puedes combinar -o incluso sustituir- el café con el té verde, que además de depurativo, antioxidante y diurético, potencia el correcto funcionamiento de tu metabolismo, además de ayudar a perder peso. Y todo gracias a las catequinas, que ayudan a que las células liberen grasas, así como a que el hígado las transforme en energía.

La solución: Incorpora el té verde a tu dieta y verás como pronto le coges tanto gustillo como al café.te-verde-adelgazar

3. Tomas pocas proteínas

Ya te hemos dicho que cuanto más músculo y menos grasa tengas, más fácil es para ti quemar calorías incluso en reposo. Pero además, consumir proteínas te ayuda a aumentar esa masa muscular que quieres ganar y a seguir manteniendo el funcionamiento de tu metabolismo, y no las consumes como deberías.

La solución: seguir estos consejos para optimizar la asimilación de proteínas. El más importante de todos es recordar que no debes tomar más de 30 gramos de proteínas por comida, porque a nuestro organismo le cuesta digerirlas y un exceso puede convertirse en grasas, así que es mejor que espacies su ingesta con alimentos ricos en proteínas durante las cinco comidas del día.



Proteínas origen vegetal y animal

4. Estás sentado todo el día

Pasas muchas horas sentado en la oficina, y aunque sabes que cuanta menos grasa muscular tengas, más calorías quema tu cuerpo en reposo, no debes descuidar tu preciada tableta de abdominales que tanto sudor y lágrimas te ha costado en el gimnasio, porque pueden debilitarse. Esto frena tu metabolismo y con ello dificulta que consigas tu objetivo de perder peso.

La solución: Como sabemos que no puedes dejar de ir a trabajar, levántate de vez en cuando, cada hora o cada dos e horas, y camina un par de minutos por la oficina.Consejos perder peso

5. Comes poco

Crees, erróneamente, que para perder peso hay que comer menos, cuando lo que hay que hacer para adelgazar es comer mejor: sano, variado y equilibrado. Tu cuerpo necesita una cantidad diaria recomendada de calorías, por lo que no debes ingerir menos de las que necesitas. Además, si no le aportas a tu cuerpo calorías, acabarás perdiendo masa muscular y quemarás calorías más lentamente.

La solución: No te obsesiones contando calorías y sigue una dieta sana y equilibrada complementada con la práctica regular de ejercicio.

6. Bebes demasiado alcohol

La cerveza bien fría del after-work con tus compañeros no la puedes evitar, y es que es normal que necesites desconectar y relajarte después de un largo y agotador día en el trabajo. Si bebes con moderación, no tendrás problema para mantener la línea, pero convertirlo en un hábito puede suponer que tu metabolismo funcione peor. Además, tu cuerpo prioriza la digestión del alcohol a la de otros alimentos.

La solución: No tomes más de un par de copas y alterna el alcohol con otro tipo de bebidas. Y sobre todo, evita acompañar esa cervecita con comida basura.El alcohol engorda