Razones por las que deberías comer espinacas

Por qué comer espinacas

Todos hemos visto, en algún punto de nuestra infancia o juventud, uno de esos capítulos animados del popular personaje Popeye. Aunque las historias no eran nada del otro mundo, había algo que nos llamaba mucho la atención en este personaje. Y es que conseguía una fuerza sobrehumana gracias a comer sus queridas espinacas. Seguramente, Popeye propició que muchos niños vieran de otra forma estás verduras, que en principio pueden echar para atrás por su sabor, pero que son una increíble fuente de minerales, fibra y nutrientes… aunque tal vez no hasta el punto de conferirnos una fuerza descomunal, como en los dibujos animados.

¿Por qué comer espinacas?

Sin embargo, sí que hay algo de cierto en aquellas escenas en las que Popeye, tras ingerir espinacas, ganaba muchísima fuerza. Los nutrientes de las espinacas nos aportan energía, así como beneficios varios para nuestro organismo. Siendo muy ricas en proteínas y también en fibra, las espinacas son perfectas para acompañar cualquier plato, o para tomarlas como plato principal. Su principal contenido es el agua, y apenas tienen grasas ni hidratos de carbono, por lo que su aporte calórico es mínimo, comparado con el aporte de nutrientes que nos ofrece.

Piotr Marcinski || Shutterstock

Piotr Marcinski || Shutterstock

Una de las principales funciones de las espinacas, junto a otras verduras similares como las acelgas, es proteger la mucosa del estómago, para evitar así que los jugos gástricos puedan producir daños durante la digestión. Esto es especialmente importante en personas que ya tengan ciertos problemas estomacales y quieran protegerse como es debido. De la misma forma, consumir asiduamente espinacas nos aporta un gran número de antioxidantes que además de proteger nuestro organismo, facilita la regeneración neuronal y estimula la actividad cerebral. Sabíamos que Popeye se volvía más fuerte al tomarlas, pero es que además también se debería volver más listo.

Sergei Domashenko || Shutterstock

Sergei Domashenko || Shutterstock

Su alto contenido en potasio ayuda también a regular nuestra presión arterial, especialmente importante para aquellas personas que sufran de altibajos en este sentido, y también para aquellas que deseen prevenir problemas cardiovasculares. Otro de los beneficios que nos aporta este alimento es que ayuda a fortalecer nuestros huesos gracias a que es fuente de vitamina K, encargada de conseguir que el calcio se mantenga en los huesos, haciéndolos más fuertes. Incluso podemos aumentar nuestra fuerza muscular, como lo hacía Popeye, gracias a la gran cantidad de nitratos que incluye un buen plato de espinacas.

MJTH || Shutterstock

MJTH || Shutterstock

Por si todo esto fuera poco, también se ha comprobado que consumir espinacas, o incluso mascar sus hojas crudas, es una alternativa muy sana y eficaz para prevenir la caries y otros problemas bucodentales. En estas mismas hojas se encuentra el betacaroteno, uno de los principales aportes de las espinacas, que sirve además para prevenir el asma y otras dolencias respiratorias. Para las personas con diabetes, la espinaca es también un alimento muy recomendable, ya que su ácido-lipoico aumenta la sensibilidad a la insulina, estabilizando dicha función en pacientes diabéticos incluso en sus cambios de humor, cuando suele ser algo más inestable.

Las espinacas, por último, ayudan a mantener una correcta salud visual, ayudando a nuestro organismo a que nuestros ojos se mantengan sanos y consiguiendo prevenir la aparición de enfermedades oculares como las cataratas. Si lugar a dudas un gran número de razones de peso para consumir este alimento, que puede prepararse de mil formas diferentes. Lo más recomendable es hervirlas o cocerlas, aunque también se pueden comer crudas, tanto en ensalada como en plato principal. Un chorreón de aceite puede hacer que su sabor cambie bastante y sea más accesible a todos aquellos que hasta ahora la han evitado porque les disgustaba. Y es que los beneficios que este alimento nos ofrece son demasiado importantes como para dejarlos escapar.