¿Para qué son buenas las cerezas?

cerezas beneficios

Deliciosas, perfectas para tomar solas, acompañando a algunos platos y aportando dulzura y un sabor genuino y original, o también para adornar postres. Las cerezas son ese pequeño bocado tan apetecible y exquisito que muchos tienen como uno de sus preferidos, y es normal. Es un alimento muy saludable y con un sabor único, que además nos sacia pronto y que nos aporta muchísimos beneficios, como podremos comprobar a continuación. Y además, gracias a ser tan rico, con las cerezas no tenemos que convencer a nadie para que se las coma, porque a todos nos encantan.

Es una superfruta rica en antioxidantes

Las cerezas son principalmente una gran fuente de antioxidantes, concretamente de antocianinas, que ayudan a mantener nuestro cuerpo sano y protegido ante posibles problemas del corazón, incluso pueden ayudar a prevenir el cáncer. El aporte de estos antioxidantes es uno de los mayores dentro de las frutas, por lo que se considera que la cereza es una de las llamadas “superfrutas”, un alimento que nos aporta muchos nutrientes y vitaminas, con un aporte calórico muy reducido. De hecho, un tazón de cerezas no tendría más de 100 calorías, algo increíblemente positivo, por ejemplo, para desayunar o para merendar, teniendo en cuenta también lo mucho que este alimento sacia nuestra hambre.

S_L || Shutterstock

S_L || Shutterstock

Regula los ciclos de sueño

Gracias a su aporte en melatonina, las cerezas son también un remedio eficaz para los que tengan problemas para conciliar el sueño o sufran de insomnio. Este antioxidante ayuda al cuerpo a regular precisamente nuestros ciclos vitales, y lo mismo ocurre con los ciclos de sueño. También es muy positivo para regular el ritmo cardíaco, para aquellas personas con problemas en este sentido. No pueden faltar tampoco los betacarotenos en las cerezas, siendo una de las mejores fuentes de este tipo de nutrientes, por encima incluso de los arándanos.

Photographee.eu || Shutterstock

Photographee.eu || Shutterstock

Previene la pérdida de memoria

En cuanto a sus minerales, las cerezas son un magnifico alimento para conseguir potasio, magnesio y ácido fólico, y también hierro y fibra, aunque en menor medida. Sus beneficios sobre nuestro cuerpo no se limitan al sistema inmunológico y a la regulación del sueño y del ritmo cardíaco. Gracias a su aporte en minerales y vitaminas, es uno de los mejores alimentos para activar el cerebro. Y no nos referimos solo a “pensar más y mejor”, sino sobre todo, a conseguir que nuestra memoria no nos falle, algo de vital importancia sobre todo para las personas mayores, que tengan más opciones de sufrir enfermedades como el Alzheimer o demencia.



Demencia senil

Sus niveles de azúcar son aptos para diabéticos

Por si todo esto fuera poco, las cerezas son una de las pocas frutas dulces aptas para diabéticos, siempre que no se atiborren de ellas. Al ser un alimento bajo en azúcares hace que su consumo sea factible para las personas con diabetes, siendo además una merienda o un postre perfecto, gracias a su escaso valor calórico. Y si además sus tallos, los “rabitos” que todos dejan aparte cuando se las comen, funcionan como diuréticos perfectos al ser tomados en infusión, la cereza se convierte en uno de esos alimentos completísimos en los que todo es completamente aprovechable.

Syda Productions || Shutterstock

Syda Productions || Shutterstock

Reduce las inflamaciones

Por último, otro de sus usos más comunes de la cereza es como antinflamatorio, sobre todo para problemas musculares. Los deportistas de élite, tan dados a sufrir este tipo de percances, suelen incluir mucha cereza en sus dietas, ya que ayuda a una pronta recuperación de estos problemas musculares.

Motivos suficientes para incluirlas nosotros también, ya sea porque tengamos problemas de peso, de sueño, musculares o de cualquier otro tipo, o simplemente queramos disfrutar de un alimento que parece tenerlo todo: es sano, es delicioso y además nos protege y nos ayuda a mantenernos siempre en plena forma. Las cerezas deben estar en nuestra alimentación, aunque sin abusar, como cualquier otro alimento, tomándola como merienda o postre, o incluso con el desayuno, para que su aporte de nutrientes sea más completo.