Los frutos secos engordan ¿mito o realidad?

frutos secos engorda mito o realidad

A estas alturas no vamos a descubrir que los frutos secos son una mina de beneficios. Nos aportan una cantidad muy importante de vitaminas, proteínas, minerales o fibra, pero… ¿qué pasa con las grasas? Es uno de los temas más controvertidos alrededor de los frutos secos. Sus detractores rechazan incluirlos en su dieta porque engordan y son ricos en grasas, en cambio sus partidarios defienden que no tienen ninguna influencia en el peso. La respuestas está en la moderación, pero los frutos secos no engordan siempre que los consumas de forma equilibrada.

Los frutos secos y las dietas adelgazantes

Uno de los argumentos más esgrimidos en contra de los frutos secos son las grasas que tienen, algo innegable; pero hay que leer la letra pequeña. En la mayoría de los casos hablaríamos de grasas insaturadas, que no tienen nada que ver con las dañinas grasas saturadas. Las grasas insaturadas o poliinsaturadas que encontramos en los frutos secos son indispensables para que el organismo funcione bien, y a diferencia de las saturadas no se acumulan en las arterias. Es más, “limpian” el sistema circulatorio y ayudan a bajar el colesterol o lo triglicéridos.

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Lo frutos secos son ricos en grasas saludables, mientras que las grasas saturadas tienen muy poca presencia. El mejor ejemplo es el pistacho, que no tiene grasas malas y es rico en ácidos grasos saludables. Lo que no cambia, hablemos de grasas buenas o grasas malas, son las calorías. Esas grasas insaturadas y poliinsaturadas hacen que los frutos secos tengan bastantes calorías, pero si los consumes de forma moderada no solo no te harán engordar, sino que te ayudarán a regular el peso.

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De hecho, muchas dietas para adelgazar tienen en los frutos secos a un gran aliado. Son uno de los mejores alimentos saciantes que existen, por lo que pueden convertirse en el refrigerio perfecto a media mañana o a media tarde. Es más, hay dietas que recomiendan los frutos secos a la hora de la merienda ya que, por su carácter saciante, te harán llegar menos hambriento a la noche, favoreciendo una cena ligera. Otra razón para apostar por los frutos secos a la hora de merendar es que sustituyen alimentos refinados como la bollería industrial, mucho menos nutritivos.

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¿Cuándo engordan los frutos secos?

La clave para disfrutar al máximo de los frutos secos es un consumo regular. Hay que comer poca cantidad, pero hacerlo a diario para aprovechar los muchos beneficios que tienen. Sin embargo, si solo comes frutos secos una vez al mes y además es para darte el homenaje del siglo lo más fácil es que consigas el efecto contrario: no te aprovecharás de sus beneficios, y puede que se refleje en la báscula cuando te peses, así que no vayas más allá del consumo diario recomendado de frutos secos, que está en torno a los 30 gramos.

Hablando de mitos, hay uno que dice que no engorda la cervecita del mediodía, sino lo que nos ponen con ella; y no podría venirnos mejor. Muchas veces “lo que nos ponen con ella” son frutos secos como cacahuetes o almendras que están salados -en ocasiones, demasiado salados-. Pues bien, los frutos secos pierden parte de sus beneficios al tostarlo, y si además han pasado por procesos de salación artificiales engordan, así que para no subir peso mejor elegimos frutos secos tostados.

frutos secos cantidad diaria recomendada

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No olvides que siempre será más saludable tostar y salar los frutos secos en casa que comprarlos ya tostados. Tienen más calorías, y ese exceso de sal tampoco es bueno. Hay casos como las pipas de girasol que es imprescindible tostarlas para darles algo de sabor, también las castañas se pueden tostar; pero por norma general nos decantaremos por un consumo moderado de frutos secos crudos, que no tendrá repercusión alguna en el peso.